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5月29日 INFO SOBRE SPINNINGSpinning es el nombre con el que se define a una actividad colectiva, organizada que, en los centros deportivos, tanto públicos, como privados se viene efectuando desde no hace tanto, pese a que sus orígenes procedan del mundo anglosajón, a fines de los años 80. Entre otras denominaciones, se le llama rpm, cycle indoor, sprint cycle… Junto con el aeróbic está convirtiéndose en uno de las clases "estrella" y de hecho, la demanda que tiene allí donde se instaura, es sorprendente. Actualmente es masivamente practicado en Estados Unidos y Sur América, siendo una técnica muy completa a nivel cardiovascular y para la tonificación muscular.
Sencillamente, podemos hablar de esta actividad como la puesta en práctica de ejercicios que, normalmente, sería común efectuar sobre una bicicleta normal, pero que, al mismo tiempo, resulta complejo sobre una bicicleta estática común. Los ejercicios realizados buscan no sólo el trabajo cardiovascular, siendo obviamente y de manera preponderante, una actividad cíclica, que nos va a permitir un gasto calórico importante. Además, permite un importante trabajo de tonificación a través de ejercicios normalmente realizados en "suelo firme" y sin movimiento. Tradicionalmente, en la actividad física relacionada con la salud, no se aconseja un trabajo cardiovascular excesivamente duro, al mismo tiempo que se efectúa un trabajo de fuerza. Este hecho, que puede resultar antagónico, si afirmamos la buena tendencia del spinning con respecto al cuidado de la salud, lo resolveremos diciendo que la esencia reside en un adecuado tratamiento de la intensidad con la que se trabaja. Aspecto importante si consideramos que, esta actividad puede ser practicada por todo tipo de personas, siempre con las modificaciones y el diseño adecuado.
El spinning consiste en la realización de ejercicios sobre la bicicleta, compaginándolos con la música y efectuando coreografías, fundamentalmente buscando la diversión del público asistente, al mismo tiempo que trabaja a nivel global la tonificación del tronco y las extremidades superiores junto con un importante trabajo cardiovascular. Los ritmos son diversos, pudiendo ir desde una gran lentitud, a una velocidad máxima, donde también se combinan las intensidades de trabajo. Tonificación de brazos, abdomen o cintura escapular, es relativamente fácil de efectuar. Si además incluimos ayudas de material como pesas de aeróbic o tensores, la tonificación puede completarse a cualquier grupo muscular. Algo que no podemos olvidar a la hora de realizar spinning y que un buen profesor o instructor del mismo siempre ha de insistir en ello, es la corrección postural. La enorme combinación de ejercicios mencionados, el efectivo trabajo realizado, los beneficios que se buscan, pueden no conseguirse sin una correcta posición sobre la bici, donde, en todo momento tengamos en tensión el abdomen (a modo de corsé) y una buena elevación de la línea de hombros, sin llegar a arquear la espalda.
Permite llegar a imitar un recorrido real sobre una bicicleta, ya sea de carretera o de montaña, estando totalmente protegidos de las inclemencias del tiempo o del tráfico, así como el permanecer en un entorno cómodo y conocido como es la sala de fítness (Erenia, 2002). Con una duración de 50 minutos, de forma cíclica, el spinning supone una actividad cardiovascular estupenda, dando tiempo a que las grasas comiencen a aportar energía. Esto supone un coste calórico que puede situarse entre 500 y 1000 calorías, aproximadamente, dependiendo de la condición física. En un estudio que se viene realizando y que aún ha de dar sus frutos, sobre profesores de spinning, hemos utilizado la estimación teórica de un modelo de pulsómetro SIGMA SPORT, obteniendo una media en torno a las 1000 calorías. En el Gráfico 1, se muestran los resultados de un mismo profesor de spinning en varias sesiones, donde incluso llega a situarse por encima de las 1300 calorías. Esto es muy difícil y sólo ha de entenderse como datos orientativos y que nos informan sobre el gran consumo energético efectuado en esta actividad. Obviamente, hemos de tener en cuenta la buena condición física demostrada por los profesores que se están viendo sometidos a estudio.
Este esfuerzo comentado se reparte en tres partes que son las que componen la sesión de spinning:
Tenemos que tener en cuenta que estos tiempos son los referidos al trabajo sobre la bicicleta, ya que, una vez que nos bajamos de la misma, es recomendable efectuar una rutina de estiramientos. También se pueden realizar estos sobre la bicicleta, aunque eso dependerá del nivel de destreza y de la experiencia de las personas que reciban la clase. Según el ACSM (1999), un trabajo cardiovascular óptimo se sitúa entre el 70 y 90% de la frecuencia cardíaca máxima teórica. Es decir, dependiendo de la fórmula con la que se calcule la FCMT (Frecuencia Cardíaca Máxima Teórica), una persona con 23 años se situará en torno a 197 - 195 pulsaciones por minuto.
Esta misma persona para conseguir un trabajo cardiovascular óptimo sobre la bicicleta, debería ubicar la intensidad de su esfuerzo entre las 120 p/m (pulsaciones por minuto) de mínima y 180 p/m de máxima, aproximadamente. No obstante, Navarro (1998) recomienda una intensidad mínima en torno a las 130 p/m. Hemos situado un pulsómetro a varias personas que se han prestado voluntarias, en una sesión de spinning. Los resultados que hemos encontrado varían pero, en general todos se sitúan dentro de esa franja establecida como correcta. Con esto podemos concluir que el trabajo cardiovascular en las clases de spinning, suponen una intensidad óptima para el desarrollo de esta capacidad. En el Gráfico 2, se puede apreciar los valores obtenidos en las diferentes partes de la sesión por un grupo de colaboradores.
Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta esta actividad tiene que ver directamente con el tipo de organización que existe con respecto a la misma, por parte del gestor deportivo y que, el profesor o monitor de la actividad ha de resolver sobre la marcha, por no quedarle otro remedio. Personas de todas las condiciones físicas pueden participar en esta actividad, como ya hemos comentado. Sin embargo, el problema reside cuando no se establecen niveles de práctica para iniciarse y, posteriormente, continuar. Esto repercute negativamente en las posibilidades que, por un lado, se dan a aquel que prueba esta actividad y que le han informado de lo completa y equilibrada que puede ser; y por otro, sobre aquellos que, teniendo ya un cierto nivel de condición física, necesitando otro tipo de actividades de mayor variedad e intensidad, no pueden atenderse. Son pocos los centros deportivos que efectúan diferentes niveles para atender la pluralidad existente en la condición física de las personas que acuden para practicar spinning. Sin embargo, es algo necesario si se pretende realizar una atención personalizada. Hemos efectuado una "mini-encuesta" a los diferentes centros deportivos y gimnasios de Castilla -La Mancha (España) que ofrecen la actividad de spinning, en relación al desglose por niveles de todo aquel que desea participar. Son pocos los centros deportivos y gimnasios que en esta zona de España (sólo en las capitales de provincia) ofertan esta actividad. Sin embargo, ninguno de ellos, a la pregunta de "si efectúan niveles de práctica para las sesiones de spinning", contestó afirmativamente. Nuestra conclusión es que, si bien es una actividad que permite ampliar su brazo de acción a todo tipo de personas y edades, ha de utilizarse coherentemente pues la condición física permitirá llegar a unos niveles u otros. Desde aquí recomendamos, necesariamente, la incorporación de niveles de práctica que puedan ayudar a los iniciados a continuar con sesiones de mayor intensidad, y a los de nueva incorporación, de la oportunidad de disfrutar y no sufrir con la actividad. Sin embargo, esto último choca con las necesidades económicas y gestoras de cualquier centro deportivo. Normalmente, en una misma sesión se ha de atender a todo tipo de personas con múltiples niveles y experiencias, por lo que el peso de atender correctamente a esta gran pluralidad recae sobre el profesor o monitor de la actividad. Éste, ha de ser suficientemente hábil como para dar instrucciones a todos, de forma que permita una diversión y disfrute, junto con trabajo, a los novatos; y un incremento progresivo de intensidad a los experimentados. Un consejo, puede ser, indicar a los novatos que vayan siempre una o dos marchas de la bicicleta por debajo de la señalización del profesor o monitor. Del mismo modo, se puede recomendar a las personas que desean acceder a esta actividad que, primeramente, rueden en las bicicletas para tomar contacto con las mismas. Posteriormente, se puede hacer el esfuerzo, en los centros deportivos, de incluir sesiones de iniciación en momentos clave, donde la afluencia de clientes nuevos es grande y, por tanto, vendrá bien esta atención. En relación a lo anteriormente comentado, el acceso libre a las sesiones de spinning es algo que beneficia al cliente pero con reparos. Hemos comentado que la intensidad del spinning puede dosificarse de forma que su suavidad quede garantizada. Sin embargo, no siempre lo que puede resultar flojo para el profesor o, sencillamente, con las indicaciones antes comentadas, puede bastar para determinado grupo de personas. Multitud de personas tienen, sin saberlo, factores de riesgo cardiovascular, que pueden suponer impedimentos para la práctica correcta y, sobre todo, segura de esta actividad (y de cualquier otra). Parece sorprendente, la cantidad de personas que no conocen a ciencia cierta, determinados aspectos relacionados con su salud y que suponen, sin lugar a dudas, reparos importantes para un acceso libre a la práctica de spinning. Con un simple sondeo entre los clientes de un centro deportivo de Ciudad Real (Castilla -La Mancha - España), encontramos que un elevado porcentaje de la población encuestada, tenían uno o varios factores de riesgo cardiovascular. Esto se suma a la preocupación creciente, cuando se demuestra que, en su mayoría, no conocían este dato (los datos de este estudio, serán publicados próximamente). Es por ello que, este acceso libre a la práctica de spinning, pueda suponer un peligro incluso para la salud de aquel que lo intenta por primera vez. De tal modo, recomendamos a todo aquel que desee iniciar un programa de actividad física, se efectúe un chequeo médico y, cuanto menos, conozca de la mano de su médico, los posibles factores de riesgo cardiovascular, de los que puede ser víctima (Vázquez, 2000). Profesionales en los centros deportivos, ya trabajamos en este sentido, queriendo neutralizar esta libertad total de acceso, reuniendo datos a través de simples encuestas que aportan datos muy interesantes y valiosos para la atención personalizada. Desde aquí queremos aportar nuestro propio modelo de encuesta particular, utilizado en el mencionado centro deportivo de Ciudad Real y, además, instrumento usado para el estudio sobre factores de riesgo cardiovascular que publicaremos próximamente.
El modelo de encuesta está estructurado en cuatro bloques:
INFO SOBRE HORMONA DE CRECIMIENTOLa somatotrofina u hormona del crecimiento (GH) es la hormona promotora del crecimiento.
La GH es una proteína de 191 aminoácidos. El gen humano de esta hormona es un integrante de una familia de genes formada por 5 miembros, que se encuentra en el cromosoma17. Este gen sólo se expresa en las células somatotropas de la pituitaria anterior, que son las productoras de GH. Una vez sintetizada en el retículo endoplásmico, esta se transporta a gránulos de secreción que son liberados ante un estímulo. Estas células productoras de GH son las más numerosas de la pituitaria. En ratas macho, constituyen entre el 30-40% de las células de la pituitaria, mientras que en hembras dicho valor es de 20-30%. Cerca de la mitad de la GH secretada, es transportada a través de la circulación en asociación a proteínas que se unen a ella (GHBP). Todos los tejidos sensibles a la GH poseen receptores (GH-R) en las membranas de sus células. Para que la hormona ejerza su efecto se requiere que se una a estos receptores, los cuales una vez activados, inician una cascada de fosforilaciones de proteínas intermedias, que eventualmente conducen a la activación en el núcleo de factores de transcripción y a los efectos estimulatorios sobre los genes regulados por GH. Tiene una vida media en el plasma de entre 15 y 20 min luego de la secreción o de una inyección intravenosa. Luego de una inyección subcutánea o intramuscular, las concentraciones sanguíneas de GH alcanzan un pico entre 1 y 3 horas posteriores a la inyección y cae hasta niveles indetectables luego de 24 hrs. La GH circulante se elimina de la sangre a través de una degradación mediada por receptores, principalmente en el hígado y el riñón. Estos órganos internalizan los complejos GH-receptor y completan la degradación hasta obtener los aminoácidos. Solamente mínimas cantidades de GH aparecen en la orina. Los mayores estímulos para la secreción de GH en el hombre son el sueño, el estrés y el ejercicio. La GH estimula varios procesos metabólicos en todas las células, pero una de las acciones mejor entendidas, es la producción de IGF-I. La GH estimula la expresión del gen de IGF-I en todos los tejidos. En la mayoría de ellos, el IGF-I ejerce acciones locales autócrinas y parácrinas, pero el hígado secreta activamente IGF-I hacia la circulación. Hasta hace poco tiempo se creía que este IGF-I era el responsable de muchas de las acciones de GH in vivo. Datos más recientes muestran que el IGF-I circulante debe ser considerado más como un "marcador" de la acción de GH en el hígado que como un mecanismo por el cual la GH ejerce sus efectos. Al respecto, hay fuertes evidencias de un rol central de IGF-I en el mantenimiento de la masa muscular esquelética y en la hipertrofia y se ha postulado que la falta de IGF-I sea una de las causas por las cuales el músculo esquelético pierde masa y fuerza con el transcurso de la edad.
La secreción espontánea de GH es pulsátil. Los intervalos entre los pulsos varían según las especies, y son aproximadamente de 2 hs. en humanos y de 3 hs. en ratas. El patrón de secreción de GH depende de la interacción finamente regulada de la GHRH con la SS en las células somatotropas, es decir que tanto la GHRH como la SS son requeridas para la secreción pulsátil de GH. El patrón secretorio de GH es sexualmente dimórfico; los machos exhiben pulsos mayores. El patrón es influenciado por andrógenos y estrógenos: mientras que los primeros regulan la amplitud del pulso, los estrógenos, regulan la secreción basal. A pesar de que los andrógenos y los estrógenos pueden afectar la expresión del gen de la GH en la pituitaria, sus efectos sobre el ritmo ultradiano de la secreción de GH, indica que tienen influencia en la secreción de GHRH y/o SS. En humanos, un pico en la secreción de GH se observa asociado al sueño profundo (estados III y IV) y el 70% de la secreción de GH ocurre durante la noche. Un número de patrones de dimorfismo sexual observado en enzimas, receptores y otras proteínas, puede ser atribuible a diferentes patrones de secreción de GH en machos y hembras
1° Anabolica: La somatotrofina cumple actividades anabólicas críticas para la homeostasis metabólica. La principal acción de la GH es estimular la síntesis de proteínas. Es al menos tan poderosa como la testosterona, y sus efectos individuales son aditivos o posiblemente sinergísticos. Además para estimular la síntesis proteica, la GH simultáneamente moviliza grasa por acción lipolítica directa. Parece más probable que estimule la síntesis de proteína a través de la movilización de transportadores de aminoácidos, en una manera análoga a los trasportadores de glucosa e insulina. El efecto promotor del crecimiento de la GH requiere de numerosos factores, incluyendo efectores nutricionales (principalmente proteínas), reguladores hormonales (Ej.: insulina y hormona tiroidea), factores específicos de tejidos y factores genéticos. De hecho, cuando se utiliza STH por vía erógena, como las necesidades del organismo de las otras hormonas aumentan; (tiroides, insulina, cortico-esteroides, gonadotrofina, estrógenos) esto produce una verdadero desequilibrio en el delicadísimo sistema de regulación hormonal. 2° Acción sobre el metabolismo de los carbohidratos: ejerce acciones semejantes a las que realiza la insulina, que aumenta la captación y la utilización de glucosa y aminoácidos durante las comidas. Sin embargo, los efectos opuestos ejercidos por la GH y la insulina, son de gran relevancia fisiológica. 3° Acción lipolítica que se opone a los efectos lipogénicos de la insulina, y moviliza ácidos grasos para su uso como fuente de combustible durante el ayuno. 4° Estimula el crecimiento de los órganos (ej.: hipertrofia cardiaca y renal), la producción de hormonas, el metabolismo, el crecimiento y la maduración esqueletaria, y la función inmune. Estos efectos son más fácilmente visibles durante el tratamiento con somatostatina en humanos con deficiencias en su producción o en animales con GH exógena. Para la expresión máxima, muchos de estos efectos los tejidos requieren una exposición intermitente, más que continua, a la GH. Entre otros efectos, la GH estimula la producción del factor de crecimiento semejante a la insulina-I (IGF-I) La administración de GH aumenta la síntesis proteica, que se refleja en un balance de nitrógeno positivo y un descenso en la producción de urea, y un aumento de la lipólisis, resultando en una disminución de la grasa corporal.
Tiene un rol limitado en el crecimiento fetal, pero es importante en el período neonatal (los niveles más altos de GH se observan justo antes del nacimiento y durante el período postnatal inmediato).También juega un rol muy importante en el crecimiento durante la adolescencia. Se estabiliza en la adultez para decaer pasados los 35 años.
En este eje, el hipotálamo produce dos hormonas principales: - la hormona liberadora de hormona del crecimiento (GHRH) y - somatostatina (SS, también conocida como hormona inhibidora de la liberación somatotropa, SRIH). Estas hormonas tienen efectos opuestos en la liberación de somatotrofina: la GHRH estimula la liberación de la misma, mientras que la SS la inhibe.
Los inputs neurales hacia el hipotálamo, permiten al eje responder a los sueños y a los ritmos ultradianos, al estrés físico y emocional, y al incremento y descenso del apetito. La secreción de estas dos hormonas hipotalámicas también responde a otras hormonas, como esteroides sexuales, glucocorticoides y hormona tiroidea. En respuesta a la GHRH, las células somatotropas que se hallan en la pituitaria anterior liberan somatotrofina a la circulación sistémica. A diferencia de los ejes cerebro-pituitaria-tiroides, y cerebro-pituitaria-adrenal, en los que cada uno controla la actividad del tejido target o blanco (ej.: tiroides y corteza adrenal), el eje cerebro-pituitaria que controla la somatotrofina carece de un único y principal órgano target. En cambio, la GH liberada de la región anterior de la pituitaria, afecta directamente a varios tejidos. Células de una variedad de tejidos expresan receptores para GH en su superficie. Esta se une a esos receptores para cumplir su rol esencial en el crecimiento, la regeneración de tejidos y la homeostasis metabólica. Como sucede con otros ejes cerebro-pituitaria, se necesita de una retroalimentación (feedback) negativo para la apropiada regulación de este eje: la GH retroalimenta hacia el hipotálamo para inhibir su propia liberación. El gen de la GHRH está localizado en el cromosoma 20, que codifica para un precursor de 108 aminoácidos (preproGHRH), el cual, luego de ciertas modificaciones, origina la forma biológicamente activa. La somatotrofina o GH es el regulador más importante de la expresión génica de la GHRH. Otras hormonas también afectan su expresión. La testosterona por ejemplo, hace que los niveles de GHRH sean mayores en ratas y ratones machos que en hembras. También la administración del factor trófico semejante a la insulina (IGF-I) directamente en el sistema nervioso central, pero no periféricamente, suprime los niveles de GHRH. El mayor sitio de producción de GHRH es el hipotálamo basomedial.
Cuatro alteraciones metabólicas han sido asociadas a cambios en la expresión del gen de la GHRH: 1) diabetes, 2) obesidad genética, 3) toxicidad por etanol y 4) deprivación proteica. En ratas diabéticas, los niveles de GHRH se encuentran disminuidos y los niveles normales pueden ser restituidos mediante un tratamiento con insulina a dosis suficientes como para permitir la re-adquisición del peso corporal, aunque no para restituir la euglucemia y normalizar los niveles de somatostatina (SS). En ratas con obesidad genética, los niveles de GHRH también se encuentran disminuidos, pero como los niveles de GH también se hallan reducidos, este cambio es independiente de la regulación negativa por somatotrofina. Similares cambios se dan en ratas intoxicadas con etanol. La deficiencia de proteínas, y más específicamente, la deficiencia de un sólo aminoácido, la histidina, conduce a una disminución en los niveles de GHRH. En roedores, cada una de estas perturbaciones se encuentra asociada con una disminución en la secreción de somatotrofina. Sin embargo, en humanos, la diabetes y la malnutrición proteica resulta en un aumento de la secreción de somatotrofina; por lo tanto la regulación metabólica es distinta según la especie. Los neurotransmisores La secreción de GHRH es pulsátil y es suprimida (como también lo es la secreción de GH) por hipoglucemia inducida por insulina y por deprivación proteica. La secreción de GHRH es estimulada por los sistemas b-adrenérgicos, dopaminérgicos y serotoninérgicos. Otros sistemas de neurotransmisores y agentes metabólicamente activas, estimulan (ej: aminoácidos) o inhiben (ej: glucosa, ácidos grasos) la secreción de GH, aunque no se sabe si estos efectos ocurren a través de cambios en la secreción de GHRH, SS o ambos. Estudios in vitro también han revelado un efecto inhibitorio del IGF-I y de SS. Las mediciones de GHRH realizadas en humanos son indirectas (se mide GH en lugar de GHRH), porque el acceso a la sangre portal es complicado.
El gen humano de la SS se encuentra en el cromosoma 3, que codifica un precursor de 116 aminoácidos (preproSS). Las neuronas que producen SS, a diferencia de las que producen GHRH, se encuentran localizadas en toda la extensión del SNC, pero principalmente en la región anterior del hipotálamo, y participan en muchas otras vías no relacionadas con GH.
El principal regulador es la somatotrofina (GH). Al igual que lo que sucede con la GHRH, los niveles se SS son mayores en ratas machos que en hembras y son incrementados por la acción de la testosterona. También la administración directa en el SNC, aumenta la expresión del gen SS. Señales metabólicas también regulan la expresión de este gen. La hipoglucemia y la hiperglucemia incrementan los niveles de SS. En animales con diabetes, los niveles de SS se hallan aumentados. Se sabe también que la GH, el IGF-I y la GHRH estimulan la liberación de SS. Muchos neuropéptidos incluyendo la hormona liberadora de tirotrofina, la GHRH, la secretina, el glucagón y la neurotensina, estimulan la secreción de SS cuando son administrados directamente en el SNC. Los efectos inhibitorios de la SS sobre la síntesis de GH y la proliferación de células somatotropas se debe aparentemente a la modulación de la acción de la GHRH.
La hormona tiroidea, los glucocorticoides, los andrógenos, los estrógenos y otros sustratos metabólicos influencian la secreción de GH. Los mayores efectos de la hormona tiroidea ocurren en la pituitaria, ocasionando la expresión aumentada del gen de la GH y la consecuente síntesis de GH. Las hormonas glucocorticoideas contribuyen a la regulación de la secreción a nivel pituitario e hipotalámico. En la pituitaria, y al igual que la hormona tiroidea, contribuyen a incrementar la expresión del gen de la GH. Los efectos de los esteroides sexuales son complejos. En la pituitaria, los andrógenos aumentan la expresión del gen de la GH, mientras que los estrógenos la disminuyen. Por lo tanto las hembras poseen una menor concentración de GH en la pituitaria que los machos. Los combustibles metabólicos ejercen su principal efecto a nivel hipotalámico. La deprivación de proteínas ha sido largamente reconocida por disminuir la secreción de GH. Alteraciones en el metabolismo de la glucosa también afecta profundamente la secreción de GH; la hiperglucemia incrementa la secreción de GH y la hipoglucemia inducida por insulina, la aumenta en humanos. Cambios en la concentración plasmática de los ácidos grasos libres o no esterificados (NEFA), también pueden afectar la secreción de GH. Incrementos de NEFA, suprimen la liberación de GH, y descensos, la aumentan. Las elevaciones de NEFA en el suero, bloquea los efectos de la GHRH en la liberación de GH .
La GH es ampliamente manipulada y hasta utilizada abusivamente como sustancia anabólica mejoradora del rendimiento, por atletas y culturistas. Sin embargo, los efectos de la GH sobre la masa de músculos esqueléticos, la fuerza y la composición de fibras, permanecen poco claros.
Existen numerosos estudios acerca de la GH y su rol en el ejercicio, como también mucha bibliografía escrita analizando dichas investigaciones. Hay que tener en cuenta que el análisis de los estudios es complejo ya que se utilizan protocolos diferentes y sujetos de edades diversas. Efecto de la administración de GH sola o combinada con entrenamiento en ejercicios de resistencia en adultos mayores sanos (Lange y col, 2002) Protocolo: adultos (74+/- 1 años), se administró por 12 semanas con una concentración final de aproximadamente 7.2 +/- 0.8 microgramos/kg x día. Se midieron la fuerza isocinética y la potencia del cuádriceps, su área, la composición de este músculo en cuanto al tipo de fibra, tamaño y cantidad de cadena de miosina pesada (MHC), la composición corporal, y marcadores en suero relacionados con la GH Conclusiones: Se observaron cambios en la composición corporal, disminución de la masa grasa, incremento de la masa magra y ausencia de cambios en la composición mineral de los huesos, sin embargo se reportó una alta incidencia de efectos secundarios, por lo que el estudio concluyó que la administración de GH cambia las isoformas de la cadena de miosina pesada (MHC) en el músculo esquelético, pero no aumenta la fuerza muscular o la hipertrofia, tanto sola o combinada con entrenamiento de resistencia en hombres sanos de edad avanzada Wideman y col (2002) han mostrado que existe una relación lineal entre la magnitud del incremento de la liberación de GH y la intensidad del ejercicio. La cantidad de GH liberada es mayor en mujeres jóvenes que en hombres jóvenes y se encuentra reducida 4 a 7 veces en individuos de mayor edad en comparación con individuos más jóvenes. Luego del incremento intenso de la secreción de GH asociada a una sesión de ejercicio aeróbico, la liberación de GH decrece transitoriamente. Como la respuesta de GH a ejercicio de resistencia depende del intervalo descanso-trabajo, y de la carga y frecuencia del ejercicio utilizado, sería deseable poder comparar las intensidades de diferentes protocolos de ejercicios de resistencia, pero no es tarea fácil. La disminución de la secreción de GH en individuos con más edad o que tienen obesidad, está asociado con muchos efectos deletéreos para la salud, sin embargo no a sido establecida una relación causa-efecto. A pesar de que el ejercicio no restituye los niveles de secreción de GH observados en individuos jóvenes y saludables, el ejercicio es un estímulo muy potente de secreción de GH. Tal vez en algunos casos sea necesaria la combinación del ejercicio con la administración oral de secretagogos de GH, sin embargo aún no se han establecidos los probables beneficios clínicos de dicha estrategia. Otro estudio: Efectos de una única dosis de GH en la performance del ejercicio y el metabolismo durante el ejercicio de bicicleta moderado e intenso. Protocolo: se utilizó una suplementación de 7.5 UI (2.5mg) de GH o placebo (doble ciego, experimento cruzado). Conclusión: una única y gran dosis de GH causa incrementos exagerados en el lactato y la acción lipolítica combinada de la GH y el ejercicio, lo cuál se evidenció por el aumento de 3 veces en el glicerol y en los ácidos grasos no esterificados (NEFA, en inglés) en plasma, con respecto a los valores encontrados con el ejercicio sólo, sin embargo el incremento de sustratos no redundó en un incremento de la oxidación de grasas a nivel corporal (medido por calorimetría indirecta). Este incremento excesivo de lactato en el plasma sanguíneo podría estar asociado con una disminución sustancial de la performance. (Lange, 2002). Con la edad y la inmovilización se observa una declinación de la masa muscular esquelética y de la fuerza. Un estudio investigó los efectos de la combinación de ejercicio suave y GH (Andersen, 2000). Protocolo: Estimulo de correr en cinta 8 m/min, 1h/día, suplemento de GH: 2.7mg/kg por día inyectada subcutáneamente y se estudió el efecto sobre la tensión tetánica de la musculatura, el peso magro seco, el volumen y las concentraciones de agua, grasa y colágeno, en ratas de edad avanzada. Conclusión: la masa muscular aumentada inducida por GH + ejercicio suave, está asociada con un correspondiente incremento de la tensión tetánica máxima. Además la combinación de GH y ejercicio provocó un sustancial incremento adicional de la masa muscular y la tensión máxima (18% más), en comparación con las ratas que recibieron sólo GH Raastad y col (2000) estudiaron la respuesta de GH a entrenamientos de fuerza de moderada y alta intensidad. Protocolo: entrenamiento intenso: 3 repeticiones máximas al 100% de cada sujeto para sentadillas y 6 repeticiones máximas al 100% para extensiones de piernas. En el entrenamiento moderado, la intensidad del trabajo fue del 70% del protocolo anterior. Se tomaron muestras cada 15min durante la primera hora post-ejercicio y luego 3, 7, 11, 22, y 33 hs luego del ejercicio. Conclusión: Se observó que las respuestas de GH fueron semejantes en los dos protocolos, y se puso en evidencia una gran variación inter-individual en la respuesta de la hormona a ambos entrenamientos Manetta y col (2002), estudiaron el efecto del entrenamiento sobre el eje GH/IGF-I durante el ejercicio en hombres de mediana edad, y su relación con la homeostasis de la glucosa. Protocolo: hombres de mediana edad entrenados vs sedentarios Compararon los niveles de GH, IGF-I, y las proteínas que se unen IGF, la (IGFBP)-1 e IGFBP-3, en respuesta a ejercicio de resistencia de larga duración (60min de bicicleta, por debajo y por encima del umbral ventilatorio. Conclusión: todos los parámetros basales fueron mayores en los individuos entrenados, durante el ejercicio por encima del umbral ventilatorio, los sujetos entrenados mostraron una respuesta 3 veces mayor de GH. Estos datos sugieren que el entrenamiento de resistencia en los hombres de mediana edad incrementa la actividad del sistema GH/IGF-I y mejora la glucorregulación tanto en el reposo como durante el ejercicio de resistencia de alta intensidad. Stokes y col (2002) estudiaron la respuesta de GH a sprints máximos de 6 s y 30 s en bicicleta ergométrica. Conclusiones: las respuestas metabólicas fueron mayores luego del sprint de 30s; el promedio más alto medido de las concentraciones séricas de GH luego del sprint de 30s, fue más del 450% mayor que luego del de 6s. La GH en suero también permaneció elevada por 90-120 min luego del sprint de 30s, en comparación con los 60 min luego del sprint de 6s. Hubo una gran variación entre los individuos en la respuesta de GH al sprint de 30s. Estos datos sugerirían que la duración de una sesión de ejercicio de sprint máximo determina la magnitud de la respuesta de GH, sin embargo los mecanismos responsables aún permanecen esquivos Consitt y col (2002) indagaron sobre las respuestas de las hormonas anabólicas endógenas al ejercicio de endurance vs el de resistencia con carga en mujeres. Conclusiones: se encontró que los cambios hormonales luego de ambos tipos de entrenamiento han sido variables, probablemente por diferencias en los diseños experimentales y diferencias principalmente en la duración, intensidad y volumen de los programas de entrenamiento. Con la notable excepción de la GH, todas las demás hormonas anabólicas parecen decrecer con el entrenamiento de endurance. El ejercicio contra resistencia tiene un pequeño efecto en los niveles hormonales en reposo, con la excepción del factor de crecimiento semejante a la insulina (IGF-I), el cual ha sido demostrado que se ve aumentado luego de un programa de entrenamiento. Estos cambios hormonales potencialmente tienen tanto implicancias metabólicas como en la hipertrofia. Sugimoto y col (2002) estudiaron el efecto del tratamiento con bajas dosis de GH sobre los marcadores de la composición corporal y el recambio óseo, la concentración de IGF-I y la densidad de masa ósea. Protocolo: mujeres japonesas con osteoporosis, inyección subcutánea de 0.00595 mg/kg por día, por 48 semanas. Conclusión: que el tratamiento con bajas dosis de GH atenúa la disminución de fuerza muscular y de la masa ósea en mujeres de edad avanzada sin efectos colaterales
¿Puede la dieta introducir cambios en los patrones hormonales de GH? Se estudio la relación entre una dieta restringida severamente en CHO, la intensidad del ejercicio (incremental, graduado) y las respuestas hormonales al mismo. Protocolo: dos tipos de dietas isocalóricas: una baja en CHO (< 5% del contenido energético) y otra, mixta. Conclusión: La restricción de CHO no afecta el patrón de cambios en la GH plasmática. Por otra parte, se sabe que la suplementación con proteínas y CHO antes y después del entrenamiento puede alterar las respuestas hormonales y metabólicas al realizar un entrenamiento consecutivo de ejercicios con resistencia pesada (Langfort y col, 2001). Kraemer (1998) estudió a sujetos suplementados por 1 semana, 2hs antes del entrenamiento e inmediatamente después, los cuales mostraron respuestas de GH y prolactina significativamente mayores La acumulación de grasa abdominal particularmente reprime la liberación de GH. Una investigación utilizó la administración de GH a adultos obesos para disminuir la grasa corporal total y especialmente la abdominal. Se observó que la suplementación con GH combinada con una restricción dietaria y/o ejercicio, parece provocar cambios favorables en la composición corporal (Weltman, 2001). A pesar de que el ejercicio es un estímulo poderoso para la liberación de GH, la respuesta de GH al ejercicio se encuentra mitigada en individuos de mayor edad y en obesos. Esto sugiere que podrían ser necesarias sólo intensidades de ejercicio relativamente más altas para estimular la adecuada liberación de GH en los sujetos obesos. En resumen, los datos sugieren que una combinación de GH con ejercicio regular y un programa estricto de alimentación podría proveer una estrategia tripartita para el manejo de una obesidad significativa. Por último, un estudio exploró el efecto de la ingestión de una dosis única de 20g de creatina (Cr) sobre la secreción de GH. Para la mayoría de los sujetos, la concentración máxima de GH se encontró entre las 2 y 6 hs luego de la ingestión. Se concluyó que en condiciones de reposo y a altas dosis, la Cr incrementa la secreción de GH, simulando la respuesta a ejercicio intenso, que también estimula la secreción (Schedel, 2000)
Actualmente se ha estado utilizando como estrategia la administración oral o intravenosa de aminoácidos específicos como arginina, lisina y ornitina, para estimular la liberación de GH. De hecho muchas personas consumen aminoácidos antes de rutinas de entrenamiento de la fuerza, creyendo que esta práctica acentúa la liberación de GH inducida por el ejercicio, y por lo tanto promoviendo una ganancia mayor de masa muscular y fuerza. Durante el ejercicio, la intensidad es el mayor determinante de la liberación de GH. Sin embargo hay que aclarar que la respuesta de la GH a la administración de aminoácidos posee un alto grado de variación interindividual, y puede ser alterada por las condiciones del entrenamiento, la edad, el sexo y la dieta. A pesar de que un estudio ha mostrado que la administración intravenosa de arginina puede intensificar la respuesta de GH al ejercicio, no hay estudios hasta el momento que hayan encontrado que la suplementación oral pre-ejercicio con aminoácidos, aumente la liberación de GH.
Si bien en adultos, el tratamiento con GH reduce la obesidad abdominal y mejora la sensibilidad a la insulina, así como también los perfiles de lípidos sanguíneos Existen escasos estudios. La obesidad en la niñez está asociada con severas anormalidades en el eje de la GH, incluyendo la disminución de la secreción espontánea, de la respuesta a segretagogos exógenos y la alteración en el patrón pulsátil de la secreción. En una investigación realizada en niños prepúberes severamente obesos tratados con GH durante 12 meses, sin modificaciones dietarias ni ejercicio, se observó una disminución de 5% en el porcentaje de grasa corporal, posiblemente vía la estimulación de la lipólisis inducida por catecolaminas, sin efectos negativos sobre la homeostasis de la glucosa (Kamel, 2000). INDICE PESO - TALLACon el propósito de determinar el índice peso-talla que por su mayor relación con la masa muscular, resulta más adecuado como indicador de ésta, se efectuó un análisis de correlación y regresión entre masa muscular y las siguientes relaciones peso-talla: peso/talla, peso/talla², peso/tallaü, peso 0,33/talla, talla/peso0,33, peso1,2/talla 3,3 y superficie corporal según las fórmulas de Dubois-Dubois e Isakson. Se tomaron los datos de peso, estatura y masa muscular de 35 adultos del sexo masculino, en los cuales esta última había sido determinada por disección o tomografía axial computadorizada. Los índices de mayores coeficientes de correlación (r) con la masa muscular fueron: superficie corporal (Dubois-Dubois r =0,849 e Isakson r=0,845) y peso/talla (r=0,74). Se concluye que un índice adecuado de masa muscular, basado exclusivamente en peso y estatura debe estar estrechamente relacionado no solamente con el primero, sino también con la talla, aspecto que limita el valor predictivo del peso/talla² o índice de masa corporal(AU) 5月15日 Info Salud Masa AdiposaPeso ideal y pérdida de peso: límites entre la obesidad y la "obsesión" Cuando uno pretende conocer referencias válidas para determinar los valores de su peso corporal y composición corporal saludable, encuentra gran cantidad de información controvertida sobre estos conceptos. La primera gran cuestión vendrá referida al concepto de peso corporal y supuesto peso ideal. Existe gran cantidad de tablas que establecen un hipotético peso ideal en función de la altura y la edad. Tal y como veremos quizás no sean la forma más adecuada (siendo de las más difundidas) para determinar hipotéticos valores de peso corporal ideal. El peso corporal (PC) nos indica un total que contiene a nuestra estructura ósea, órganos, líquidos orgánicos, sistema músculo-tendinoso y ligamentoso, tejido adiposo (grasa corporal), etc. Teniendo en cuenta que muchas de estas variables son individuales, podemos considerar que dos individuos con pesos similares pueden poseer dos composiciones corporales distintas. De la misma manera, dicha composición corporal (en especial en lo referente a dos de los componentes más variables: tejido graso y tejido muscular) será muy distinto y podría tener una influencia muy directa sobre la gran variabilidad con respecto a las tablas de "peso ideal" (correlación estatura-edad-PC). Así, poniendo un ejemplo extremo, un culturista de 30 años con 1,70 cm de altura y 90 Kg de peso, sobrepasaría el peso ideal para su edad y estatura y sin embargo podría tener un porcentaje graso muy bajo, con un gran desarrollo de masa muscular. Sin embargo el porcentaje de grasa y masa muscular (tejido magro, "Lean body mass", esto es libre de grasa) nos indicará las modificaciones que se produce en dichos componentes, con respecto al peso corporal (obviamente podemos pesar 80 kilos antes de empezar un programa de entrenamiento y 82 tras 6 meses entrenando, pero en el primer caso podría tener, por ejemplo un 16% de grasa y en segundo un 14%, lo cual indica claramente una disminución del tejido graso y, normalmente, un aumento a favor de la masa muscular, lo cual explicaría también el ligero aumento de peso). Tal y como afirman Alvero y cols (2002), las personas que habitualmente hacen ejercicio físico pueden tener un exceso de masa corporal que sea debido a una mayor masa muscular y ser catalogados erróneamente como obesos, en el caso de ser clasificados a partir de variables como el índice de masa corporal o "body mass index" (BMI). Diferentes autores (citados por Alvero y cols, 2002) han recomendado la no utilización de este índice, pues solo explica un pequeño porcentaje de la obesidad, tal y como ya veremos. De entre los métodos más precisos, una revisión de la literatura, sugiere que el método más para la determinación de valores de composición corporal es el cálculo de la densidad corporal (hidrodensitometría). Este método no es práctico y por ello están bien aceptados los métodos antropométricos.
Esto debe hacernos reflexionar a los técnicos en ejercicio físico, salud y fitness. Deberíamos intentar trabajar y manejar estos datos en nuestros centros, porque el cliente que se encuentre con un caso como el expuesto puede abandonar la practica de actividad física, pensando que no disminuye su peso (sobre todo en las primeras etapas de entrenamiento), pero si disponemos de datos para demostrarle las modificaciones, tenemos una importante herramienta para lograr adherir y mantener a nuestros clientes en nuestros programas. El manejo del plicómetro, de los porcentajes, del peso y algunos perímetros corporales debería ser una obligación. Supongamos, siguiendo con la línea planteada, que nos encontramos con un cliente que desea perder peso. ¿Cuánto? ¿Dónde están los límites entre la obesidad y un peso normal?Ello es de suma importancia, máxime, ante la aparición de importantes patologías relacionadas con el deterioro de la imagen corporal y desarrollo de pensamientos y obsesiones entorno a la misma. El hombre se ha preocupado por clasificar tipológicamente al cuerpo humano y para ello, la aparición de somatotipo dio respuesta a esta preocupación (G. Manso, et. al, 1996). La descripción cuantitativa de la forma y composición del cuerpo humano, fue planteada mediante el método "Heath-Carter", allá por 1964 (Heath, B y Carter, J) desarrollándose una clasificación de tres números, mediante la expresión de tres componentes corporales preocupación (G. Manso, et. al, 1996): ENDOMORFIA: referido a la cantidad relativa de grasa
Se conoce que la obesidad, normalmente, tiene un origen multifactorial y se ve influida por factores relacionados con la predisposición genética y otros factores ambientales. Con ello podríamos clasificar la obesidad desde un punto de vista de su causa o etiología. Pero vamos a atender a la clasificación de la obesidad según la distribución topográfica de grasa(Barbany, M; Foz, M., 2004):
Establecer esta diferenciación puede sernos útil a fin de valorar el posible grado de riesgo metabólico y cardiovascular vinculado a la acumulación adiposa (Barbany, M; Foz, M., 2004). Ciertos datos parecen demostrar que los sujetos obesos tiene una menor longevidad, que los sujetos que mantienen un normopeso. Además dicha obesidad se asocia a ciertas complicaciones y enfermedades como son(Pérez Ruiz, M en López Mojares (coord.), 2002):
Podríamos decir, que se establece la obesidad a partir de un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 30 kg por metro cuadrado. A nivel del % graso podríamos establecer dicha obesidad en valores superiores al 25% en los hombres y 33% en mujeres, considerándose valores normales entre el 12 al 20% y 20 al 30% respectivamente.
En los últimos años se han planteado algunas controversias en el campo de la investigación epidemiológica y la cineantropometria sobre la validez de este indicador (IMC) para diagnosticar la presencia de obesidad, especialmente entre sujetos activos, que presentan un importante aumento de peso corporal asociado a una mayor proporción de masa magra (Eston, 2002 citado por Jiménez, 2006). Los coeficientes de correlación con el sumatorio de seis pliegues en un grupo de 66 levantadores de peso no fueron significativos (r=0,18) tal y como ya estimo Ross (1986) en el primer trabajo crítico con el IMC (Eston, 2002 citado por Jiménez, 2006). En otro estudio de Ross (1998 citado por Jiménez, 2006) con 18.000 canadienses hombres y mujeres de 20 a 70 años, cuyos resultados fueron similares en aquellos sujetos con un nivel de masa muscular importante derivado de una práctica regular intensa. Podríamos realizar una valoración a nivel antropométrico, mediante la obtención del cociente cintura/cadera (ICC). Se acepta que valores superiores al percentil 90 de este cociente en la población estudiada representan un riesgo importante para la salud. En la actualidad, existe una tendencia a utilizar sólo la circunferencia de la cintura, valor más importante que el de la cadera, para valorar el riesgo de la acumulación central de la grasa. Según datos del consenso de la SEEDO3, los valores de riesgo para la circunferencia de la cintura se fijan en 95 cm para los varones y en 82 cm para las mujeres. Se considera que el riesgo es elevado cuando la circunferencia de la cintura es superior a 102 cm en los varones y a 90 cm en las mujeres (Barbany, M; Foz, M., 2004). Analizando el papel diagnóstico de todos estos indicadores, se empieza a cuestionar que la compleja clasificación del IMC y del ICC no es una herramienta demasiado útil en el ámbito de la promoción de la salud (Seidell, 2000 citados por Jiménez, 2006). Autores como Han, Van Leer, Seidell y Lean (1995 citados por Jiménez, 2006) propusieron un nuevo esquema que combinada el IMC y el ICC, donde la combinación de sobrepeso (IMC entre 25 y 30 Kg/m2) o de obesidad grado I (IMC entre 30-35 Kg/m2), unida a un perímetro de cintura elevado (mayor o igual a 102 en el hombre y a 88 en la mujer), es considerado como un riesgo adicional para la salud.
Además de los factores anteriormente citados (endocrino, hipotalámico, genético, farmacológico), existen algunas situaciones, que debemos conocer y valorar como factores favorecedores o desencadenantes de acumulación adiposa (Barbany, M; Foz, M., 2004 y Gutierrez en Mora, 1995):
No podemos olvidar algunos factores psicológicos o trastornos de la conducta alimentaria en la génesis de la obesidad. Se conoce bien que ciertos estados ansiosos incrementan el apetito o el hábito de picar ("impulsos orales") en ciertos individuos(Barbany, M; Foz, M., 2004). Entre las principales causas a considerar, está el desequilibrio energético. Inicialmente, si consumo más de las que utilizo iré acumulando una energía (y el cuerpo lo hace en forma de grasa), si consumo menos, utilizaré una parte de esa reserva (que todos tenemos y es necesaria para vivir, tener unos valores de grasa muy bajos es también poco saludable y peligroso para salud). Por lo tanto debemos plantearnos la existencia de un cierto balance:
El ser humano tiene un consumo de energía en reposo (necesario para mantener las funciones orgánicas) es lo que se llama Metabolismo Basal.
Este metabolismo es uno de los responsables de que ciertas personas ingieran mayores cantidades de calorías y sean menos propensos que otros a aumentar de peso. El metabolismo basal no es igual en cada uno de nosotros, este metabolismo es más alto (con lo cual quema mayor cantidad de calorías) en unos y más bajo o lento en otros. Cambiar este metabolismo es difícil, pero es factible modificarlo, dentro de unos márgenes para conseguir distintos objetivos (de hecho nuestro propio organismo lo maneja para mantener una situación estable). La situación de nuestro organismo (estabilidad metabólica actual) y sus posibilidades de modificación (potencial de adaptación metabólica) vendrá en gran parte determinado por lo que hacemos, nuestros hábitos y como hemos explicado anteriormente por lo que hemos hecho en las primeras fases de nuestra vida. Varios factores influyen en el metabolismo basal como el tamaño corporal, la distribución de la masa magra y grasa, la edad, el sexo, situaciones especiales como embarazo, fiebre, algunas enfermedades, factores genéticos, actividad del sistema nervioso simpático y la función tiroidea, entre otros:
Cuando nos planteamos el perder peso, deberíamos reflexionar. En la mayoría de casos se pretende dicho objetivo por razones, fundamentalmente, estéticas. Esto esta bien, pero nos debería hacer pensar a los técnicos en la necesidad de transmitir o modificar dichos objetivos (sin prisas, de manera progresiva, con información) para transformar dicha motivación extrínseca (lo hacen para mejorar su imagen ante los demás) por una motivación de carácter más intrínseco (encontrarse mejor, mejorar su calidad de vida, su salud). La razón es sencilla, ya que el primer tipo de motivación es difícil mantenerlo, mientras que el segundo tipo es mucho más constante y permanente. Además en personas con una motivación del tipo externo (para que le vean mejor), buscará, necesitará, exigirá soluciones inmediatas, y recurrirá para ello a dietas absurdas y peligrosas, suplementos, cremas, fajas, artilugios varios (se convertirá en un gran inversor en la "otra" industria del ejercicio físico y la salud). Cremas reductoras, ejercicios "milagro": No existen tales sustancias. Además ciertas creencias como pensar que haciendo ejercicios abdominales va a reducir la grasa en esa zona carecen de fundamentación científica (Heredia y cols, 2005; López, 2000). Al respecto de ciertas "dietas" (del melón, de la alcachofa, la disociada, no mezclar unos alimentos con otros. No está demostrado con hechos científicos los supuestos beneficios y los perjuicios de las mismas que muchas de ellas pueden ocasionar a la salud).
Alimentos o sustancias "milagro": ¿Alimentos? todos engordan (no igual) excepto el agua y como decía el profesor Grande Covian: lo único que no engorda es lo que se queda en el plato) e incluso, de alguna manera, podríamos llegar a afirmar que dejar de comer puede, no solo conducir a importantes estados carenciales y de salud, sino conllevar un efecto contrario al de pérdida de peso. Sobre algunas sustancias de gran aceptación popular como "quemadores de grasas" (principalmente la Carnitina), debemos conocer que la carnitina es un aminoácido sintetizado en hígado y riñones a partir de la lisina y metionina. La L-carnitina o butirato (beta-hidroxil[ganma-N-trimetilamonio]) es un cuerpo indispensable para la penetración de los ácidos grasos de cadena larga en las mitocondrias de las células, donde con posterioridad sufrirán la oxidación. Una vez dentro de dichos organelos la carnitina se transforma en acilcarnitina, mediante la acción de la aciltransferasa. Para que los ácidos grasos puedan sufrir la beta-oxidación necesitan separarse de la carnitina, a lo que colabora otra aciltransferasa. Por último, la carnitina libre debe abandonar la célula, lo que hace con la ayuda de la carnitina translocasa. La beta-oxidación de los ácidos grasos libera grupos acetilos que penetran en el ciclo de Krebs. Hoy sabemos que la carnitina favorece la oxidación de los aminoácidos de cadena ramificada (Villegas, 2006). Durante el ejercicio hay una redistribución de carnitina libre y acilcarnitina en el músculo, lo cual no quiere decir que se pierda carnitina que haya que reponer. No hay estudios serios de aumento del VO2 máx. No mejora la oxidación de ácidos grasos in vivo, ni ahorra glucógeno ni postpone la fatiga. La dosis a emplear sería de 2 a 6 g/día (Villegas, 2006) Sin embargo, sabemos que una ingesta de proteínas de alta calidad suficiente (2 g/kg/día) nos suministra suficiente lisina y metionina como para sintetizar la carnitina necesaria para el transporte de ácidos grasos al interior de la mitocondria. Los estudios más rigurosos (Heinonen OJ.et al 1996); ( Juhn MS. 2002); (Koh-Banerjee PK et al., 2005 citados por Villegas, 2006) demuestran que:
Si hemos comprendido el concepto de metabolismo, empezaremos a comprender que es necesario que éste aumente (lo hace con el ejercicio), pero no sólo momentáneamente, sino que si lográramos mantener un metabolismo mayor al que teníamos antes de empezar nuestro programa de fitness, sería ideal. Se observa que cuando la persona obesa pierde peso su organismo disminuye el metabolismo basal en un intento por recuperarlo de nuevo (en un proceso que se mantiene años), tras lo que el organismo vuelve a normalizar el metabolismo basal, aceptando el nuevo peso como adecuado (todo ello esta regulado por un ponderostato situado en el hipotálamo) (Pérez Ruiz, M en López Mojares (coord.), 2002). El gasto diario de energía desciende progresivamente a lo largo de la vida adulta. En los individuos sedentarios, el determinante principal del gasto de energía es la masa magra, la cual declina alrededor de un 15% entre los 30 y los 80 años, contribuyendo a crear una proporción de metabolismo basal más baja en los adultos mayores. La excreción de creatinina en 24 horas (un índice de la masa muscular) está estrechamente relacionada con la proporción del metabolismo basal de todas las edades. Las encuestas de nutrición en quienes tienen más de 65 años muestran una ingesta energética muy baja en los hombres (1400 kcal/d; 23kcal/kg/d). Estos datos señalan que la preservación de la masa muscular y la prevención de sarcopenia pueden ayudar a evitar el descenso en la tasa de metabolismo Existe un buen registro de la pérdida de masa muscular (sarcopenia) con la edad. La excreción de creatinina urinaria, lo cual refleja el contenido de creatinina del músculo y la masa muscular total, disminuye aproximadamente en un 50% entre los 20 y los 90 años de edad. La tomografía computarizada de los músculos de un individuo muestra que después de los 30 años, se da una disminución en las áreas transversales del muslo, un descenso en la densidad muscular y un aumento en la grasa intramuscular. Estos cambios son más evidentes en las mujeres. Se ha mostrado que varios factores influencia la tasa metabólica. La mayor correlación se ha hallado entre la masa magra del individuo y la tasa metabólica basal. Se ha propuesto que el incremento en la masa magra corporal incrementa la tasa metabólica basal, y por lo tanto se incrementa el gasto energético total (Dolezal, et al. 2005). La masa grasa y la masa corporal total generalmente se reducen con el ejercicio de resistencia; sin embargo, esta reducción contribuye mínimamente a la ganancia de masa magra corporal. Esta pérdida de masa muscular que sucede con la edad, lleva parejo cambios progresivos a todos nos niveles: neuromuscular, anatómico, cardiovascular, y metabólico, ya que el músculo es una estructura activa (consume energía) y tiene un papel protagonista en ese metabolismo basal. El entrenamiento de fuerza ha mostrado ser muy útil para aumentar el ritmo metabólico de reposo en jóvenes y ancianos (Ryan et al., 1995; Reuth et al., 1995; Dolezal, Potteiger, 1998 en Jiménez, 2003). Por tanto, debemos considerar: 1ª cuestión: que debemos saber de esta tendencia natural a ganar peso (graso) por un cambio metabólico con la edad. 2ª cuestión: Dado que la tasa metabólica basal viene a representar el mayor porcentaje de el gasto energético diario de un individuo (~60-75% del gasto energético total), es interesente identificar las intervenciones que pudieran potenciar el incremento de dicha tasa metabólica basal y en la tasa metabólica de reposo para facilitar la pérdida de peso (Dolezal et al, 2005). Además de considerar el proceso de sarcopenia e incluir en el programa intervenciones simultáneas al respecto. Muchas veces sucede que se inicia una dieta y el individuo pierde peso, que es recuperado tiempo después, incluso supercompensado. También ocurre, que pensamos que dejando de comer (ingresando menos) no engordaremos, pero ello no ocurre de esta manera. En primer lugar el organismo es un sistema que tiene cierto nivel de autonomía (funciona y trabaja por si solo sin nuestro permiso, adaptándose a lo que nosotros le damos, o al estímulo que le proporcionemos). Así por ejemplo, si sometemos a nuestro organismo a periodos de inanición, nuestro organismo se adaptará y, en su función de mantener el equilibrio, limitará al mínimo el consumo calórico (reservará, normalmente reduciendo el metabolismo basal), lo cual es lo contrario de lo que pretendemos. Pero es que además sabemos que nuestro organismo se adapta a las situaciones que le vamos proponiendo, si realizamos una dieta normalmente restrictiva y desequilibrada, ocurrirá una disminución de peso, pero como lo más común es dejar dicha dieta (por eso deberíamos buscar mejor instaurar hábitos de manera progresiva, que realizar dietas imposibles) el organismo recuperará sus reservas y, posiblemente, algo más (para el caso de que vea sometido a un nuevo período de restricción).
Tal y como hemos dicho anteriormente existe una creencia muy común entorno al gran papel como forma de ejercicio, para la pérdida de peso, la realización de ejercicio resistencia (fundamentalmente aeróbica). En parte ello es cierto, pero más que cierto es aconsejable. El ejercicio aeróbico es recomendable, en principio, para cualquier persona a fin de mantener un nivel de fitness cardiovascular adecuado y asegurar adaptaciones muy beneficiosas para nuestra salud y bienestar. Pero debemos abordar dos cuestiones claves al respecto: 1. Qué tipo de entrenamiento de resistencia y qué tipo de ejercicio es aconsejable prescribir en personas con sobrepeso que desean mejorar su composición corporal. 2. La necesidad de prescribir entrenamiento de fuerza para asegurar y garantizar mejoras en nuestra composición corporal. Sin entrar a valorar la necesidad de un ajuste en los hábitos alimentación (que deberán ser adecuadamente valorados y ajustados por un especialista) debemos considerar que el problema está en la falta de estímulo a nivel muscular. El aconsejar únicamente el desarrollo de trabajo aeróbico (de cualquier tipo) es como ver el problema únicamente desde una perspectiva (es un problema multifactorial y debemos plantear una solución que implique una integración de dichos factores). Ya hemos comentado que un gran problema de los cambios metabólicos que ocurren en nuestro organismo tienen relación directa con el sistema endocrino y con el muscular (especialmente en lo referido a la sarcopenia). Sabemos también que poseer una mayor masa muscular va a beneficiarnos al respecto de un metabolismo mayor y una disminución en la relación entre tejido magro y graso. No vamos a desarrollar otros factores importantes que justifican lo necesario del trabajo de fuerza, pues ya lo hicimos al hablar de razones para el trabajo de fitness muscular. Pero debemos considerar otros aspectos, como el hecho de que el plantear a un sujeto sedentario el realizar un volumen importante de trabajo aeróbico de larga duración, supone un esfuerzo metabólico que puede soportar, pero quizás no tanto para sus estructuras músculo-articulares (sería necesario empezar con un trabajo del tipo andar ligero e ir incrementando la intensidad progresivamente, en un proceso temporal quizás algo "largo" para los deseos del cliente...el camino más corto puede suponer combinar este trabajo con un acondicionamiento músculo-anatómico adecuado). Autores como Shephard y colbs. observan claras deficiencias en la planificación del trabajo aeróbico, no sólo en la evaluación, sino de prescripción donde la mayoría de los estímulos que se proporcionan están por debajo de los umbral necesarios para producir cambios, ni siquiera a nivel metabólico (deberíamos replantearnos esos minutos de trabajo cardiovascular en cinta, bici, remo, step, etc...determinando un nivel de intensidad adecuada). Además la percepción de esfuerzo debe ser considerada. El individuo puede estar más preparado "psicológicamente" para soportar una carga de duración media o larga en forma interválica, que un trabajo continuo y de muy larga duración (no sólo desde un punto de vista psicológico, sino a nivel de sobrecarga articular) lo cual puede proporcionar unas sensaciones negativas para el cliente que puede suponer un factor para la adherencia a la actividad física. En lo referente al tipo de ejercicio aeróbico, debemos seguir los planteamientos que cuestionan la utilidad de ejercicios como la carrera en forma de métodos continuos extensivos de volumen mínimo de 15' (hasta 150 min/sem, 5 días/sem, 30 min/día) (ACSM, 1997), con una intensidad del 60-70 % VO2 máx. (nivel conversacional: 6-9 kcal/min), progresando de manera más favorable hacia los lineamientos actuales (recomendación progresar hasta 200 a 300 min/sem(2.000 kcal/sem) (ACSM, 2001) y sobre todo de la utilidad de utilizar metodologías como el entrenamiento intermitente, especialmente en fases iniciales (mayor adhesión, motivación y menor posibilidad de lesión), además de intentar utilizar métodos de bajo impacto articular (en personas con sobrepeso) y buscar adaptaciones en la mejora de la fuerza a fin de progresar en el entrenamiento cardiovascular (Jiménez, 2006).
5月9日 QUE ES LA DAPOXETINA
5月8日 QUE ES LA DIABETES¿Sabía que...? . Existen dos formas básicas de diabetes: el "tipo 1", que requiere insulina para sobrevivir, y el "tipo 2", que requiere insulina para el control metabólico. El tipo 1 es el más frecuente en niños y jóvenes, y representa un 10-15% de las personas con diabetes. El tipo 2 afecta principalmente a adultos, y representa el 85-90% de los casos de diabetes. . Hay más de 140 millones de personas con diabetes en el mundo, y se prevé que la cifra aumente hasta 300 millones hacia el 2025, principalmente debido al crecimiento de la población, su mayor edad y la urbanización . Alrededor de un 50% de las personas con diabetes no saben que la tienen, y en algunos países este porcentaje se eleva a un 80% . Se prevé que en el 2025, la prevalencia de diabetes habrá llegado al triple en Africa, el Mediterráneo Este y en el Sudeste Asiático; al doble en las Américas y en el Pacífico Occidental; y aumentando con menos del 50% en Europa. . Las complicaciones diabéticas como la ceguera, las afecciones del riñón y las dolencias cardíacas, requieren una parte considerable de los servicios sanitarios. Se estima que se destina a la diabetes un 5-10% del presupuesto para la sanidad de cada país. EL CORAZONEl corazón El corazón pesa entre 7 y 15 onzas (200 a 425 gramos) y es un poco más grande que una mano cerrada. Al final de una vida larga, el corazón de una persona puede haber latido (es decir, haberse dilatado y contraído) más de 3.500 millones de veces. Cada día, el corazón medio late 100.000 veces, bombeando aproximadamente 2.000 galones (7.571 litros) de sangre. El corazón se encuentra entre los pulmones en el centro del pecho, detrás y levemente a la izquierda del esternón. Una membrana de dos capas, denominada «pericardio» envuelve el corazón como una bolsa. La capa externa del pericardio rodea el nacimiento de los principales vasos sanguíneos del corazón y está unida a la espina dorsal, al diafragma y a otras partes del cuerpo por medio de ligamentos. La capa interna del pericardio está unida al músculo cardíaco. Una capa de líquido separa las dos capas de la membrana, permitiendo que el corazón se mueva al latir a la vez que permanece unido al cuerpo. El corazón tiene cuatro cavidades. Las cavidades superiores se denominan «aurícula izquierda» y «aurícula derecha» y las cavidades inferiores se denominan «ventrículo izquierdo» y «ventrículo derecho». Una pared muscular denominada «tabique» separa las aurículas izquierda y derecha y los ventrículos izquierdo y derecho. El ventrículo izquierdo es la cavidad más grande y fuerte del corazón. Las paredes del ventrículo izquierdo tienen un grosor de sólo media pulgada (poco más de un centímetro), pero tienen la fuerza suficiente para impeler la sangre a través de la válvula aórtica hacia el resto del cuerpo. Las válvulas cardíacas (ilustración) Las válvulas que controlan el flujo de la sangre por el corazón son cuatro:
Más información en este sitio Web: El latido cardíaco El sistema de conducción (ilustración) Los impulsos eléctricos generados por el músculo cardíaco (el miocardio) estimulan la contracción del corazón. Esta señal eléctrica se origina en el nódulo sinoauricular (SA) ubicado en la parte superior de la aurícula derecha. El nódulo SA también se denomina el «marcapasos natural» del corazón. Los impulsos eléctricos de este marcapasos natural se propagan por las fibras musculares de las aurículas y los ventrículos estimulando su contracción. Aunque el nódulo SA envía impulsos eléctricos a una velocidad determinada, la frecuencia cardíaca podría variar según las demandas físicas o el nivel de estrés o debido a factores hormonales. El aparato circulatorio (ilustración) El corazón y el aparato circulatorio componen el aparato cardiovascular. El corazón actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los órganos, tejidos y células del organismo. La sangre suministra oxígeno y nutrientes a cada célula y recoge el dióxido de carbono y las sustancias de desecho producidas por esas células. La sangre es transportada desde el corazón al resto del cuerpo por medio de una red compleja de arterias, arteriolas y capilares y regresa al corazón por las vénulas y venas. Si se unieran todos los vasos de esta extensa red y se colocaran en línea recta, cubrirían una distancia de 60.000 millas (más de 96.500 kilómetros), lo suficiente como para circundar la tierra más de dos veces. FUNCION DE QUEMADOR DE GRASAS1.-Un quemador de grasas es un suplemento nutricional diseñado para potenciar y acelerar los efectos lipotrópicos (metabolismo de grasas) y termogénicos (utilización de grasas como energía) producidos por una dieta hipocalórica acorde a formato y adecuado programa de ejercicios. 5.-Al igual que los profesionales en Medicina del Deporte y / o Acondicionamiento Físico, los profesionales en Nutrición están recomendando este tipo de productos con más asiduidad ya que son suplementos seguros y confiables. COMPONENTES
Carnitina: La carnitina promueve la utilización de grasas como energía en las mitocondrias celulares.
Picolinato de cromo: La presencia de este nutriente en el organismo previene la sensación de hambre exagerada, disminuyéndola y regulando paulatinamente el apetito.
Inositol: Su principal función es colaborar en la formación de lecitina, esta sustancia es transportadora de las grasas desde el hígado hasta las células, por dicha razón es muy importante su colaboración para la reducción del colesterol sanguíneo.
Colina: Junto con el inositol participa en la formación de lecitina, que tiene importantes funciones en el sistema lipídico.
Garcinia Cambogia (Citrilene): es una planta rica en Acido Hidroxicítrico (HCA). Valor Energético
180 kcal
Proteinas
0 g
Glúcidos 0.45 g 0.45 g
Lípidos
0 g
Fibra Alimenaria
0 g
Vitamina B6
1.5 mg 75%IDR
L-Colina
900 mg
L-Inositol
450 mg
L-Carnitina
112.5 mg
Croscarmellosa Sódica
60 mg
Cromo
18.66mg 933% Supera IDR
Advertencias: 5月4日 INFO SOBRE BARRA DE CEREALESBarras de cereal: ¿una opción saludable? Son prácticas, populares, y abundan en marcas y gustos de todo tipo. Claves para conocer su verdadera composición nutricional, cuándo es recomendable consumirlas y cuál es mejor para la salud de los chicos Las barras de cereales aparecieron tiempo atrás como una opción fácil de transportar y como una fuente de calorías para pacientes deportistas y diabéticos. Actualmente su composición química varía entre las diversas opciones que existen en el mercado. En general contienen un porcentaje elevado de hidratos de carbono, y en mayor o menor cuantía, fibras. Dentro de los hidratos de carbono, a veces se les disminuye su cantidad con el agregado de edulcorantes artificiales. El tipo de grasas que poseen, que no siempre están presentes en un elevado porcentaje, no son grasas saturadas (de origen animal). Pero sí aceites hidrogenados (ácidos grasos o “trans”), que también promueven la formación de colesterol en el organismo. Pros y contras Como propiedades “beneficiosas”, podría decirse que sólo algunas poseen un pequeño porcentaje de fibras, que normalmente no son consumidas por niños y adolescentes en la proporción que deberían dentro de un plan de alimentación adecuado. De todos modos, la cuantía y tipo de fibra debería ser aportada por alimentos de origen natural. Se puede considerar su consumo en ciertas circunstancias en las que es necesario tener en cuenta el fraccionamiento de la dieta para evitar largos períodos de ayuno, debido a la practicidad de su manejo y obtención. Tanto en el adulto como en los niños, es importante que su consumo sea considerado dentro del valor calórico adecuado a la edad y condición del individuo. Un exceso en la ingesta (teniendo en cuenta lo antedicho acerca del total de calorías y a la calidad de grasas que poseen) podría no ser adecuado. En el caso de los niños, las barras no deberían reemplazar una comida: no poseen un valor calórico, vitamínico y mineral que pueda equiparar a una comida completa. Son “buenas” si forman parte de una dieta equilibrada, rica en productos naturales, con aporte calórico adecuado a la edad y actividad de quien las consume. Son “malas” si, por incrementar su consumo, conllevan un aumento de calorías y de grasas de mala calidad, impidiendo la ingesta de alimentos frescos y nutritivos. En las escuelas podrían integrar los bares o kioscos, no dejan de ser una alternativa un tanto más “saludable” comparada con un paquete de papas fritas o palitos, cuyo contenido en grasas y sodio no es el adecuado. Podrían considerarse sobre todo aquellas que tienen chocolate y una gran cantidad de azúcar, como golosinas por el valor calórico y el tipo de grasas que poseen, pero en general se incluyen en el grupo de snacks: pequeñas porciones que se ingieren entre horas, aunque en algunos casos , un poco más “nutritivas”. Para ser más “aconsejables”, deberían elegirse aquellas con poco azúcar, grasas y sodio. La alimentación correcta para los chicos es aquella que les permite crecer en forma adecuada. Esto se logra con una variedad de alimentos con los cuales se puedan cubrir las vitaminas, minerales y el valor calórico recomendados para cada edad. La indicación es un consumo de alimentos naturales, vegetales, carnes, lácteos y frutas. Se debe evitar el consumo de grasas saturadas y grasas “trans” que producen la formación de colesterol en el organismo. También es perjudicial el consumo excesivo de sal, azúcar y edulcorantes. Es muy importante la actividad física. INFO SALUDObsesión por los músculos Un estudio reciente de la Escuela de Nutrición de la UNC indica que en la ciudad de Córdoba el 28 por ciento de los hombres que practican musculación presentan tendencia a la vigorexia En el último tiempo un trastorno relacionado con los hábitos alimenticios cobró auge y espacios en la prensa especializada. Se trata de la vigorexia, un desorden de la conducta que, a diferencia de la bulimia y la anorexia nerviosa –centradas en la cantidad de comida– conduce a una obsesión por el logro de una figura corporal musculosa y perfecta a través de la realización compulsiva de actividades deportivas. El punto de coincidencia reside en la distorsión de la imagen física que poseen de sí mismos quienes la padecen.
El estudio se realizó sobre los 139 gimnasios de la ciudad de Córdoba inscriptos en el municipio, de los cuales se extractó aquellos que trabajan la temática de la musculación. En estos lugares se realizaron 130 cuestionarios a hombres y mujeres, de 17 a 35 años, que participaron de manera voluntaria.
Origen en los vínculos primarios Si hay un punto en el que coinciden los trastornos de la alimentación, es la búsqueda de un ideal, de una perfección que siempre se presenta como inalcanzable. “Ese ideal de hombre o mujer que se quiere ser o se será, se construye en la misma configuración de la subjetividad del individuo”, señaló Analía Stabio, psicóloga y docente universitaria consultada. De esa construcción participan tanto el niño como sus padres, éstos últimos, como fuente de seguridad, protección, afecto y modelos a seguir. “Cuando esos aportes y modelo están ausentes a lo largo del crecimiento y desarrollo de la psiquis, suele suceder que se forjen ideales muy empobrecidos o bien inaccesibles”, observó Stabio. Si bien desemboca en una psicopatología alimentaria, la vigorexia no es, en sentido estricto, un trastorno de la alimentación, sino que se trata de una adicción a la musculación, que comparte con la bulimia y la anorexia la obsesión por la figura y la distorsión del esquema corporal. Muchas veces, quienes buscan el cuerpo perfecto lo hacen influenciados por los modelos que propone la sociedad a través de la publicidad y los medios de comunicación. Lo cierto es que estas personas consideran su figura como un objeto de valor y presentan muy baja autoestima. De esta manera, el cuerpo se convierte en su atributo más importante, al que, en el peor de los casos, dedican un entrenamiento de más de 12 horas semanales. Una contradicción poco saludable Las conclusiones generales del estudio indican que el 28 por ciento de la población estudiada presentó tendencia a padecer vigorexia -el 26 por ciento corresponde al nivel leve y el dos por ciento restante al nivel moderado-, lo que significa que, en promedio, una de cada cuatro personas es proclive a sufrir esta patología, todas ellas de sexo masculino. Las nutricionistas llegaron a este resultado después de analizar los datos registrados en los cuatro perfiles en que se basó el cuestionario y los datos antropométricos de cada individuo (peso, talla y circunferencia de muslo).
Al registro de los datos antropométricos se sumó la medición de siete pliegues cutáneos, útiles para estimar la composición corporal y determinar el porcentaje de masa magra y grasa. “El conjunto de estos datos permite determinar cuándo el peso elevado en una persona es indicador de sobrepeso o corresponde a masa muscular”, aclaró Luciene Mobiglia. A estos datos se suma que el 80 por ciento consume suplementos como aminoácidos y proteínas sin prescripción médica. El marcado desequilibrio entre los grupos de alimentos y el consumo indiscriminado de anabólicos favorece el aumento de la masa muscular tanto como la aparición de desarreglos metabólicos. El 6 por ciento de los encuestados manifestó disminución del interés sexual y un 26 por ciento somnolencia. A nivel psicológico y sociocultural El estudio detectó un alto porcentaje de encuestados que se sentían atraídos por el ideal de hombre o mujer que transmite la publicidad, así como la disconformidad generalizada con el propio cuerpo. Si bien no hay estadísticas que lo sustenten, las investigadoras percibieron la irritabilidad de los sujetos estudiados al ser pesados y comprobar que su peso no era el esperado. Las personas vigoréxicas pasan muchas horas en el gimnasio. El culto al cuerpo se convierte en el leit motiv de sus vidas y los lleva a crear pautas de conducta que resienten los lazos familiares y las amistades. “Sin embargo, a pesar de tener un gran desarrollo muscular continúan viéndose delgados, lo que los induce a extremar las pautas de conducta para aumentar la masa muscular y la obsesión, al punto de llegar a pesarse varias veces al día”, advirtió Cámara. 5月1日 MENSAJE PARA TILO UNICO QUE TE PIDO, ES QUE NO DEJES DE INTENTARLO,
LUCHA POR TUS SUEÑOS E IDEALES,
NUNCA DUDES DE TI,
YA QUE ERES UNICO/A,
ESO TE HACE DIFERENTE. |
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